domingo, 25 de octubre de 2009

Alimentación


En la práctica del Yoga resulta de extremada importancia la cuestión de la alimentación. Como sistema holístico, uno de los puntos de apoyo fundamentales resulta ser la dieta adecuada.La dieta yóguica es una dieta vegetariana donde se incluyen verduras, cereales, frutas, legumbres, hortalizas, etc, con el agregado de productos lácteos y sus derivados y miel de abeja. Se excluyen terminantemente todo tipo de carnes (vaca, pollo, pescados y mariscos, etc.) y huevo.Hemos considerado la elección de nuestra alimentación adecuada como uno de los factores - junto con el sol, respiración, ejercicio, relajación, agua, etc.- que mantienen una buena salud. Hay quien ante estos planteamientos piensa que resulta más cómodo comer de todo y no complicarse la vida. En el futuro, su precario estado de salud le indicará el error de la elección por una ficticia comodidad que nos ha -y nos hemos- creado el sistema. Sacrificamos más de la mitad de nuestro potencial humano, que no llegamos a utilizar en toda nuestra vida. Debemos replantearnos la alimentación que la sociedad actual nos induce a seguir, por los mismos motivos que lo hacemos en otras facetas de nuestra existencia.La elección de la dieta personal no debería suponer ningún problema, como no se lo supone a los animales. Deberíamos saber qué comer y no comer, sin que para ello utilicemos nuestra razón. La realidad es bien distinta. Nuestro instinto está atrofiado, no sabemos elegir debidamente los alimentos más convenientes. Es oportuno, entonces, que el hombre busque cuál debe ser la alimentación de acuerdo a su especie, gracias a un proceso reflexivo, ya que no instintivo (no nos engañemos a nosotros mismos). La alimentación actual depende más de la rutina, costumbres, la moda, nuestras apetencias y caprichos, etc., y en general, de diversos intereses ajenos a nuestra salud, que de un estudio de las necesidades reales del hombre y de la mejor forma de satisfacerlas.

jueves, 22 de octubre de 2009

Invitación evento

Del 29 de octubre al 3 de noviembre del 2009 tendremos el honor de recibir a los Monjes Budistas de Tailandia. Dirigirán un retiro a Cuernavaca y tres clases de meditación.

Lugar del evento:
Namasté Yoga y Pilates
Nápoles 39 Esq. Londres
Col. Juárez México D.F.

sábado, 3 de octubre de 2009

Bienvenidos




Etimológicamente Yoga significa unión, ya que la meta del Yoga es la unión de la conciencia con el principio absoluto. El yoga es una ciencia empírica que purifica nuestro cuerpo y nuestra mente, liberándonos de todas las perturbaciones, una ciencia en donde ciertas personas han tratado de sondear los misterios de la mente, del intelecto, de las emociones, del sufrimiento y de la vida.


Yoga ha nacido no de la especulación, sino de miles de años de experiencias que han sido replicadas por muchos yoguis a lo largo de la historia.Yoga posee sus propios métodos y fundamentos que hacen que sea un amplio y completo sistema de desarrollo interior.
Trabaja el cuerpo físico, las glándulas endocrinas, los órganos internos a la vez que busca conectar la mente inconsciente con la consciente y nos permite observar nuestros patrones mentales.


La finalidad de esta disciplina es ayudarnos a mantenernos sanos, encontrar la felicidad tanto a nivel físico como a nivel mental y espiritual. Cualquier persona puede aproximarse al Yoga, ya que posee un tipo especial de técnica para cada tipo de personalidad y temperamento. El yoga puede llegar a despertar en nosotros luminosos sentimientos y felicidad, los cuales fortalecen nuestras relaciones con nuestra esposa, los niños, padres, vecinos y compañeros de trabajo.


El yoga remueve gradualmente los dolores físicos y emociones indeseables, pues, al revelar el conocimiento interior, incrementa nuestro aprecio por la vida. El yoga nos enseña a controlar nuestros sentidos y nuestra mente, y a ponernos en armonía con el universo.


Tal como un instrumento musical emite sonidos muy agradables al ser tocado por un profesional, nuestro cuerpo, mente e inteligencia, dirigidos perfectamente, nos traen mucha felicidad, en vez de ansiedades, frustración y depresión.La disciplina yógica nos enseña también a ver a los demás con los ojos del amor.


Una persona que practica yoga seriamente, se llama yogui. El yogui se ocupa diariamente del desarrollo práctico de la ciencia del yoga, y aprende los diferentes ejercicios y técnicas, tanto del yoga como de la meditación.


Una clase de yoga es una sucesión de ejercicios. Para realizar uno, adoptamos una postura. A veces a esta postura le incorporamos movimiento. Regulamos la respiración y ponemos la atención de los ojos en un punto determinado. Y entramos en un estado meditativo, de introspección. A veces incluso repetimos un mantra o hacemos un gesto con las manos. ¡Con tantas cosas que hay que controlar cómo no va a parar nuestra mente! Después de un ejercicio hay una corta relajación y seguidamente se pasa al siguiente.

El yoga beneficia a todo ser humano, no importa sea niño o persona mayor. Hombre o mujer. No importan las creencias personales.Con el yoga estiramos nuestro cuerpo y, cuando más tenso y rígido está uno, es cuando más conviene. Rejuvenece nuestras células al aportarnos más oxigeno. También rejuvenece nuestro cerebro haciendo que su rendimiento sea más alto. Reduce el estrés al mantener los niveles de cortisol a raya. Nos calma y nos serena, permitiéndonos descansar. Nos da energía y vitalidad. Y nos acerca a nuestro ser interno, descubriendo quienes somos, qué queremos y dónde están nuestas limitaciones. Además, ¡segregamos endorfinas! que nos dan una gran sensación de bienestar. Pero de poco sirve hablar de los beneficios del yoga. A la consciencia no le sirven las palabras, quiere una experiencia. Descubre por ti mismo qué se siente al practicar yoga.


Recomendación

Yoga